martes, 22 de febrero de 2011

EL ÁRBOL DE LAS TRES RAÍCES COMO FUNDAMENTO IDEOLÓGICO DE LOS CÍRCULOS BOLIVARIANOS



Vivimos efectivamente, una era donde las ideologías parecieron
extinguirse. “El fin de las ideologías”, la han llamado no pocos estudiosos de la
época.
El fenómeno adquiere mayores proporciones en América Latina y
particularmente en Venezuela, donde la gran mayoría de los partidos políticos
surgidos paralelamente al proceso de industrialización, derivaron en
organizaciones de corte populista, totalmente vacías de contenido ideológico.
Por otra parte, se ha hecho persistente la tendencia de nuestros
pensadores contemporáneos a buscar modelos en otras latitudes para importarlos y
tratar de implantarlos en nuestras sociedades.
Mientras tanto nuestros pueblos se han ido alejando de nuestras raíces
históricas, allí donde seguramente se encuentran las claves para descifrar el terrible
enigma que nos mantiene en un ir y venir por el abismo de la historia, ya a las
puertas del siglo XXI.
Las ideologías son ayudas de navegación para surcar los tiempos y los
espacios, dándole rumbos precisos a las sociedades y a las naciones.
Y es precisamente en este marco desideologizado y con el propósito de
hallar recursos válidos para que nuestro pueblo avance por el mapa intrincado y
complejo del futuro, que nos hemos atrevido a invocar un modelo ideológico
autóctono, y enraizado en lo más profundo de nuestro origen y en el subconsciente
histórico del ser nacional.
En la médula del pensamiento de Don Simón Rodríguez se encuentra la
simiente de un proyecto de sociedad original, basado en la Educación popular y la
creatividad. Simón Rodríguez concibe la idea concreta de la República y talla las
formas del Estado Nacional y las líneas geohistóricas de su proyección en el tiempo.

Pensamientos

“¿Dónde iremos a buscar modelos? La América Española es Original. Originales
han de ser sus instituciones y su Gobierno. Y originales los medios de fundar unas y
otro. O inventamos o erramos. “La América no debe imitar servilmente, sino ser
original.” Rodríguez, Simón
Ud. formó mi corazón para la libertad, para la justicia, para lo grande, parar lo
hemos. Yo he seguido el sendero que Usted me señaló.
BOLÍVAR, SIMÓN.

Pativilca, 19 de enero de 1824
Al Señor Simón Rodriguez.

“...La causa que sostenemos, que no es otra que la verdadera causa de los pueblos,
la República Genuina, la Federación, vuestro heroísmo debe ser premiado con el
triunfo de los principios y el derrocamiento consiguiente de la tiranía. ¡Viva la
federación! ¡Viva la verdadera República! ¡Viva para siempre la memoria de los
patriotas de nuestra independencia, que los hombres del 5 de julio de 1811, los que
en el acta gloriosa dijeron a los pueblos: FEDERACIÓN!

Que se cumpla pues, después de tantos años...”
Zamora Ezequiel
23 de febrero de 1859

El árbol de las tres raíces

¿Cuál es la razón de que estemos aquí y ahora, anunciando y promoviendo
cambios profundos, al comenzar la última década de este siglo “perdido?.”
Pudieran enunciarse infinidad de causas, pequeñas y grandes, pasadas y
presentes, estructurales y coyunturales, para exponer a los hombres de esta hora,
tal razón. Sin embargo, todas las que aquí pudieran señalarse, serían tributarias de
una sola corriente, cuyo cruce viene de muy lejos y cuyo lecho aparece y desaparece
de manera intermitente en los recovecos y vueltas, casi siempre oscuros, de la
historia patria.
Existen entonces compatriotas, una sola y poderosa razón: Es el Proyecto
Simón Rodríguez (El Maestro), Simón Bolívar (El Líder) y Ezequiel Zamora (El
General del Pueblo Soberano), referencia verdaderamente válida y pertinente con
el carácter socio histórico del ser venezolano, que clama nuevamente por el espacio
para sembrarse en el alma nacional, y conducir su marcha hacia la segunda 21ª
centuria.
El Clamor se hace indetenible por los caminos de Venezuela. Se acerca y se
hace torrente, se confunde en el estremecimiento del pueblo venezolano.
Este proyecto ha renacido de entre los escombros y se levanta ahora, a
fines del Siglo XX, apoyado en un modelo teórico político que condensa los
elementos conceptuales determinantes del pensamiento de aquellos tres preclaros
venezolanos, el cual se conocerá en lo adelante como SISTEMA EBR, el Árbol de las
tres Raíces: la E de Ezequiel Zamora, la B de Bolívar y la R de Robinson. Tal
proyecto, siempre derrotado hasta ahora, tiene un encuentro pendiente con la
victoria.
Nosotros, simplemente, vamos a provocar dicho encuentro inevitable. Y en
el pensamiento de Ezequiel Zamora se consigue el símbolo de la plena soberanía
popular y adquiere preponderancia el carácter igualitario de la lucha social, así
como el concepto de la democracia como forma de gobierno.
Las tres líneas de pensamiento convergen y producen una sola resultante,
perfectamente compatible con el carácter social venezolano y latinoamericano.
Sigamos entonces su rumbo y retomemos la esperanza perdida.
Orientemos la nave con el faro de los tiempos.

¡Nuestro pueblo no tiene otra alternativa!

El sistema EBR

Primera Raíz: Raíz robinsoniana

“La historia de América Latina... lo dejo de lado... De ese exilio, olvidado
de intención o desacierto en las perspectivas, traemos a este Simón Rodríguez al
que la historia solo consciente en legitimar: como preceptor de Simón Bolívar.....

Se nos viene en indumentaria de transeúnte de variados mundos,... Viejo
observador de las revoluciones del siglo. Se nos viene con su traza de inadaptado e
indiferente, lúcido y estrafalario,... filósofo. , preavisado y avisador,... reiterador de
preguntas completas. Inventar discrepante y descalificador para pasado mañana...
Trabaja su proyecto para la fundación de patrias criollas. Acompañándolas de
reflexiones al día para el día siguiente. Es el futuro el que carga en sus hombros de
solitario impaciente.”
Su vida es andariega, gozosa, controversial, excedida en gastos de
energía... Sabe bien reír. Sabe hacerse pretextos a la risa. Sabe correrse a la burla.
Su alegría no es ocasional. Era su método de vivir y enseñar”.
(Dardo cuneo)
En la historia de la filosofía política venezolana existe un modelo teórico
primigenio, al cual vamos a llamar en adelante robinsoniano, por haber
emergido de la mente y de la praxis de aquel compatriota que cambió su nombre
original de Simón Rodríguez por el de Samuel Robinson.
El modelo Robinsoniano fue construido en un poco más de medio siglo,
desde la época de las mocedades de Robinson, maestro de los niños caraqueños,
cuando escribe en 1794 sus reflexiones sobre los defectos que vician la escuela de
primeras letras de Caracas y los medios para lograr su transformación en “un
nuevo establecimiento”, hasta su propia ancianidad, cuando en 1851 publica sus
“Consejos de Amigo, dados al colegio de Lacatunga”
El modelo se fundamenta en un sistema de ideas que puede ser
perfectamente enmarcado dentro de una profunda disyuntiva existencial, en la cual
se deslinda claramente una dicotomía en movimiento arrollador: o inventamos o
erramos.
Como todo sistema ideológico, el modelo está integrado por un conjunto
de elementos conceptuales fuertemente interconectados entre sí, los cuales
constituyen la estructura sistémica Robinsoniana.
El estudio del modelo desde su génesis hasta su desarrollo, demuestra que
tal estructura permanece inalterable y obedece a la misma disyuntiva de inventar
nuevas instituciones para las nacientes repúblicas latinoamericanas, o de errar el
camino, cayendo en el simplismo de copiar modelos de otros tiempos, otras actitudes y otros hombres. Es decir, si no inventamos, caemos fatalmente en el
error.
En “Sociedades Americanas” (1842); Simón Rodríguez se encarga de
delinear la disyuntiva:
“¿Dónde iremos a buscar modelos? La América Española es original.
Originales han de ser sus instituciones y su gobierno. Y originales los medios de
fundar unos y otro. O inventamos o erramos”. Simón Rodríguez
Es en este modelo donde se inserta la raíz mas profunda del SISTEMA
EBR. Precisamente en la R de la raíz Robinsoniana.

EL SISTEMA EBR

Segunda Raíz: Raíz bolivariana

“Así está Bolívar en el cielo de América, sentado aún en la roca de crear,
con el inca al lado y el haz de banderas a los pies. Así está él calzadas aún las botas
de campaña, porque lo que el no dejó hecho, sin hacer está hasta hoy; porque
Bolívar tiene que hacer en América todavía.” José Martí.
El modelo Robinsoniano trasciende, sin embargo, el personaje, El
Maestro, para generar y servir de base a otro de mayores dimensiones, no en lo
filosófico, sino en su proyección histórica y geográfica: EL MODELO
BOLIVARIANO. Este se impulsa sobre aquel y se siembra en un extenso
territorio, con la misma semilla dicotómica de inventar una nueva sociedad en la
América Española; o errar tratando de copiar viejos modelos impertinentes a
nuestro escenario.
Los elementos conceptuales que forman el modelo bolivariano son más
complicados, pero no por ello es imposible identificar una estructura
perfectamente homóloga con el modelo Robinsoniano. Ambos son productos de
una época y resultan de un proceso de observación y praxis sobre una misma
situación fenoménica.
Simón Bolívar, el Líder, inscribe su doctrina en la dicotomía Robinsoniana
de manera reiterativa, desde sus primeros discursos en 1811, cuando señala: “Que
los grandes proyectos deben prepararse con calma. ¿Trescientos años de calma no
bastan? Pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad americana.
Vacilar es perdernos.” En su discurso ante el congreso de angostura, el 15 de
febrero de 1819: “Tengamos presentes que nuestro pueblo no es el europeo, ni el
americano del norte, que más bien es un compuesto de África y de América que una
nación de la Europa”.
Más adelante continúa definiendo el elemento central de estructura
conceptual del modelo: “...Nuestras leyes funestas reliquias de todos los
despotismos antiguos y modernos, que este edificio monstruoso se derribe, caiga y
apartando hasta sus ruinas, elevemos el templo a la justicia, y bajo los auspicios de
su santa inspiración, dictemos un código de leyes venezolanas.”
Esta es la segunda raíz, por cuyo ápice libertario se alimenta de los siglos
EL SISTEMA EBR: La B de la vertiente Bolivariana.

EL SISTEMA EBR

Tercera Raíz: Raíz Zamorana

“¡Oigan todos! ¡Alcen en alto las banderas! ¡Que redoble un tambor y
traigan por las bridas un potro de pólvora y tormenta, porque Ezequiel Zamora ya
despierta... ! ¡Y el de la madrugada enrojecida! ¿Por qué Ezequiel Zamora va con el
pueblo y hay una tempestad por los caminos?.” Cesar Rengifo.
Es el modelo que completa la trilogía ideológica del proyecto político que
ahora resurge de las entrañas de la historia patria. Está conformada por una
síntesis filosófica orientadora, aquella que estremeció a la oligarquía conservadora,
cuando Ezequiel Zamora (El General del Pueblo Soberano) lanzó sus tremendas
consignas federales: “Tierra de hombres libres”. “Elección popular”. “Horror a la
oligarquía”.
He aquí la tercera vertiente ideológica que nutre nuestro proyecto político:
La Raíz Zamorana, ubicada en un tiempo histórico más cercano al presente e
incorporada simbólicamente al componente sistemático con la E de aquel nombre
terrible: EZEQUIEL.
La inspiración del General Zamora viene de la s mismas raíces:
Robinsoniana y Bolivariana. Su discurso lleva el mismo sello de la gran disyuntiva existencial. Inventó los mecanismos de la insurrección campesina de 1846, para
errar y volver a inventar la forma de conducir la revolución de 1858.
En 1846 invita a sus contemporáneos a “...seguir adelante con una
imperiosa necesidad para quitarnos el yugo de la oprobiosa oligarquía y para que,
opóngase quien se opusiere, y cueste lo que costare, lleguemos por fin a conseguir
las grandes conquistas que fueron el lema de la independencia.”
Inventó Zamora el Estado Federal de Barinas, lanzando el 21 de mayo de
1859 una proclama incendiaria:
“La provincia de Barinas haciendo uso de su soberanía radical se ha
separado del gobierno central y ha constituido su Estado Federal para gobernarse
así mismo por sus leyes propias, mientras se reúne la convención de la Provincia
Unidas de Venezuela... El estado Barinas no puede dejar de ser reconocido como
miembro de la Sociedad de las Naciones, pues se gobierna por leyes positivas
emanadas de él mismo y ha establecido las autoridades que dirigen a sus miembros
y los representan...”

Continúa inventando, al ordenar la aplicación de medidas destinadas a
favorecer las mayorías necesitadas:
1. Cinco leguas de tierra a la redonda y por los cuatro puntos cardinales para uso
común de cada pueblo, villa o caserío.”
Eliminación del sistema de cobrar arriendo por el uso de la tierra para fines
agrícolas o pecuarios;
Fijar los jornales de los peones de acuerdo con las labores; y
Que los amos de hatos empotraran diez vacas paridas, de modo permanente, en las
tierras del común, para suministrar diariamente de modo gratuito una botella de
leche a los hogares pobres.”

EL PROYECTO NACIONAL SIMÓN BOLÍVAR

El Proyecto está concebido como una serie encadenada de situaciones,
dentro de un proceso evolutivo de signo profundamente transformador.
Llamamos situación inicial a la terrible realidad en la cual ha caído la
nación venezolana actual, marcada por una crisis histórica sin precedentes, generalizada en todos los componentes estructurales: Sub-estructura económicosocial. Sub-estructura político-jurídico. Sub-estructura ideológica.
Esta crisis estructural se refleja a diario en todos los órdenes del nivel
fenoménico de la situación: en lo social, económico, político, militar, religioso,
moral, ambiental, tecnológico, etc.
La estructura de la transformación del proyecto debe, por tanto, abarcar
tanto el nivel fenoménico como el genosituacional, enfrentando todos los
componentes de la situación, vistos de manera integral.
Llamemos ahora situación-objetivo al estadio futuro de la realidad
nacional, al que se arribe como resultado del proceso histórico de transformación
global, donde las formas estructurales sean totalmente distintas a las imperantes de
la situación inicial.
La situación objetivo es la aspiración concebible, alcanzable, dentro de un
horizonte temporal definido.
El Proyecto Nacional Simón Bolívar propone la fijación de un horizonte de
tiempo máximo de veinte años, a partir del comienzo de las acciones
transformadoras de la situación inicial, para que los actores y las acciones se
ubiquen en la situación objetivo.
Si embargo, el proyecto admite la existencia de una región posible, que
trascienda el territorio máximo definido, es decir, ubicada mas allá de la situaciónobjetivo y que constituye la razón total del proceso. Llamamos a esta la regiónescenario,
LA UTOPÍA CONCRETA ROBINSONIANA.

“Utopía Concreta” porque es la parte del sueño que puede ser traído a la
realidad, alcanzable a la vista de las leyes de la transformación situacional.
Y “Robinsoniana”, porque ya era vislumbrada por el maestro Simón Rodríguez en
sus escritos de mediados del siglo pasado: “No es sueño ni de lirio, sino filosofía...,
ni el lugar donde esto se haga será imaginario, como el que se figuró el canciller
Tomás Moro: su utopía será, en realidad la América”


La utopía robinsoniana

El hombre, ese ser de nervio, sangre y razón, debe trascender del límite de
sus propias miserias individuales y ubicarse en al ámbito fértil de las relaciones
sociales solidarias y con profunda dosis de racionalidad, tal como lo señalaba el
maestro Simón Rodríguez en “Sociedades Americanas” (1842), consecuente con el
pensamiento más avanzado de su tiempo y aún vigente en entre nosotros.
“Las sociedades tienden a un modo de existir, muy diferentes al que han
tenido, y del que pretendan que tengan. Los hombres de estos últimos tiempos...,
quieren gobernarse por la razón, que es la autoridad de la naturaleza. Razón es
figura abstracta de pensar...”
El maestro define, en sus profundas cavilaciones, “el fin de la Sociedad”,
con una visión teleológica profundamente humanista:
“Los hombres no están en sociedad para decirme que tienen necesidades,
ni para aconsejarse que busquen como remediarlas, ni para exhortarse a tener
paciencia, sino para consultarse sobre los medios para satisfacer sus deseos, porque
no satisfacerlos es padecer.”
Allí están las líneas fundamentales de la Utopía Concreta Robinsoniana, en
el marco de un tipo de sociedad solidaria, donde el ser humano sea el elemento
fundamental, en la trascendencia social ya señalada.

Profundamente el pensamiento del maestro intentamos señalar un nivel
más allá de la situación objetivo del “Proyecto Nacional Simón Bolívar”, un nivel
donde se encuentra la razón del proceso. Un estadio superior de sociedad, donde
los seres humanos puedan “consultarse sobre los medios de satisfacer sus deseos” y
evitar el padecimiento individual o social. Tal situación no puede imaginarse fuera
del ámbito de una sociedad profundamente democrática y solidaria.

Enfoquemos con mayor precisión los conceptos del maestro, para definir
con la máxima claridad posible La Utopía Concreta Robinsoniana:
La idea de “consultarse” es completamente democrática con una
concepción profundamente participativa del término:

“Para tratar de su bienestar, no deben perder consultores, ni medios de
consultar, cada hombre excluido del Consejo es un voto de menos, i un prejuicio,
porque hai que pensar en él, para que no ofenda, y por el cuando los necesitan”.

El fin supremo de la sociedad es “satisfacer los deseos” de los hombres,
pero con el condicionante de la consulta previa y general sobre los medios de lograr
tal fin. Profundizando en el concepto, tenemos que la acción de satisfacer implica
“Pagar enteramente lo que debe ser” y el deseo viene dado por un “movimiento
enérgico de la voluntad hacia el conocimiento, posesión o disfrute de una cosa”. Y
la voluntad radica en la potencia del alma, que mueve hacer o no hacer una cosa”.
Es decir, la sociedad existe para abrir a los hombres el cauce hacia la
liberación de sus fuerzas internas, de manera tal que vaya más halla de lo
meramente individual, para potenciar su capacidad de pensar, de inventar y de
crear sus propios modos de existir, en interacción constante y solidaria con sus
semejantes.
El desarrollo de su capacidad creadora le permitirá, en este estado futuro
de sociedad, comprenderse a sí mismo y dinamizar su propia cultura, con lo cual se
asienta en los terrenos de la racionalidad en búsqueda del fin existencial.

La Utopía Concreta Robinsoniana constituye el escenario más alejado en la
perspectiva de la trayectoria estratégica de transformación. Por tal razón, sus
contornos, sus componentes situacionales apenas pueden ser vislumbrados,
alargando la proyección más allá del horizonte.
A medida que el proyecto avance hacia la situación-objetivo y los planes se
vayan transformando en historia, la Utopía Concreta será definida con claridad
creciente, producto de la visión de los actores y la eficacia de las acciones. En la
actual situación, La Utopía Concreta Robinsoniana, permite a los venezolanos
tomar el azimut histórico, definir el rumbo y comenzar la larga jornada que le
corresponderá conducir hacia destinos superiores.


La situación-objeto

El modelo de Sociedad “Original” y el Modo de Vida “Solidario”

El Proyecto Nacional “Simón Bolívar” visualiza la situación objetivo en un
horizonte máximo de veinte años, partiendo de la situación inicial. Es decir, forma
parte del esquema de planificación a largo plazo, el cual lleva implícita la estrategia
macropolítica de transformación.
La situación-objetivo constituye al mismo tiempo una realidad global, un
escenario integral. El modelo de sociedad original y el Modo de Vida Solidario,
hacia los cuales se orientará el esfuerzo nacional. Original, fue el término utilizado
por el Maestro Simón Rodríguez para definir el modelo de sociedad que a de
perseguir la América Latina: “¿Dónde iremos a buscar modelos? La América
Española es original. Original ha de ser las instituciones y su gobierno. Y originales
los medios de fundar unas y otros”
Y solidario porque de esa manera conceptual izaba El Maestro el Modo de
Vida a llevar por los hombres en sociedad. Veamos la exactitud de su proyecto:
“...no es hacer cada uno su negocio, i pierde el que no esté alerta, sino pensar cada
uno en todos, para que todos piensen en él. Los hombres no están en el mundo
para entredestruirse sino para entre ayudarse.”

El modo de vida solidario

“Modo de Vida son las tendencias sociales profundas y persistentes que
permiten clasificar los hechos cotidianos y darles un sentidos.”
“Estudiar el modo de vida significa hacer mención a la sociología de la familia, de la
educación, del tiempo libre, de la cultura y del trabajo.”
Y también: “El modo de vida es en suma la sociedad tal como ella es vivida
concretamente.”


La definición de un modo de vida es una tarea sumamente compleja. El
Proyecto Nacional “Simón Bolívar” enfrenta la propuesta en un nivel de alta
generalización, con la intención de abrir el compás para la participación de la
sociedad civil venezolana en el difícil proceso de definición y construcción del
Modo de Vida Solidario.
El Modo de Vida Solidario, es el producto social resultante del modelo de
sociedad original y en su construcción deben enfocarse tres amplios campos de
condiciones determinantes:
Determinaciones Económicas (Condiciones de vida y de trabajo)
Determinaciones Ideológicas (Sistema de normas Socio Culturales)
Determinaciones Políticas (Sistema de decisión económico político)

El modelo de sociedad original

La estructura del modelo es determinada por los elementos situacionales y
la interacción entre ellos. Los elementos situacionales de carácter estratégico que
interactúan para definir el modelo de sociedad, dentro de una concepción global,
son las siguientes:

El Sistema Social
La Cultura
Los Factores Individuales

El Sistema Social si bien lleva una alta carga determinante para el modelo
de sociedad, no abarca todo el espectro. Básicamente está conformado por la
estructura económico-social y la estructura política-jurídica.
Más allá del Sistema Social, existe la cultura como elemento estratégico del
modelo de sociedad, entendida dentro de un nivel de conceptualización sumamente
dinámico, que trasciende la mera noción patrimonial inventiva y cognitiva hasta
abarcar la estructura ideológica del cuerpo social.
Y en un panorama más amplio y profundo todavía, El Proyecto Nacional
“Simón Bolívar” asigna a la cultura un rol eminentemente transformador y
revolucionario, a través de la promoción y libre desarrollo de la creatividad,
recogida de la dicotomía existencial Robinsoniana: “Inventamos o erramos.”
El individuo concreto es resultado de la interacción con los dos
componentes situacionales señalados, proceso en el cual la estructura social
determina en alto grado los caracteres individuales.
El individuo como actor ejerce, sin embargo, influencias de significación
variable sobre el sistema social.
El Modelo de sociedad Original debe potenciar la
capacidad y su relativa autonomía creadora dentro de la situación.
Dentro del marco teórico anterior, El Proyecto Nacional “Simón Bolívar”
aborda el Modelo de Sociedad Original con un enfoque de globalidad definido por
la interacción del sistema social, de la cultura y de los factores individuales,
visualizando en perspectiva la situación-objetivo del proceso de transformación a
un nivel principista, en el cual serán definidos los criterios generales que
conforman cualquier elemento estratégico del modelo, es decir, el sistema social, la
cultura y los factores individuales.

El sistema social

A.- La Estructura Político-Jurídica.
Todas las fuerzas contenidas y actuantes en la sociedad conforman el
poder social. Ahora bien, el poder social se transforma a través de la constitución,
en Poder Estatal. Por tanto, la constitución ocupa rango de primer orden en los
elementos estructurales políticos-jurídicos de un Estado Concreto.
La constitución Nacional del Modelo de Sociedad Original debe ser
pertinente y perfectamente compatibles con los demás componentes de la
estructura estatal y societaria, especialmente en el orden económico, social,
cultural y geopolítico.
Ello sólo podrá lograrse a partir de una Asamblea Nacional Constituyente
de carácter plenipotenciario, la cual debe elaborar la Carta Magna en la situación
de provisionalidad, en el marco de una profunda participación de la sociedad civil,
a través de diversos mecanismos de democracia directa.

El Estado

“El Estado federal responde a varias necesidades: En primer lugar, hace posible la organización política racional de grandes
espacios bajo el supuesto de relaciones de paridad entre las partes
componentes...”

“...Puede responder también a un principio de organización estatal que
tenga como objeto de la máxima autonomía de las unidades componentes, sea ello
por motivos de índole técnica (mejor funcionamiento de la organización), sea por
motivo de índole axiológica, como el reconocimiento y el respeto a entidades de
ámbito local y como una vía para la realización del ideal de la libertad, que del
plano de la persona individual se traslada ahora a personalidades colectivas,
aunque no constituyan naciones culturales...”
Las necesidades geopolíticas internas de la Venezuela de finales del siglo
XX, requieren de una equilibrada y policéntrica arquitectura de poder. El estado
funciona como “una unidad de poder”. Unidad que no debe ser confundida como
concentración. Y poder que necesita ser desempeñado, ejercido de manera
armónica y bien distribuida en todo el territorio nacional.
El Estado federal Llena estos requerimientos trayendo consigo las ventajas
“técnicas” y siendo además, Coherente con el Modelo de Sociedad Original, en el
cual la Libertad Individual y Colectiva constituye un criterio de primer orden.
El Estado Federal que así se constituya recibirá el nombre de Estado
Federal Zamorano, en homenaje al General del pueblo soberano, Ezequiel Zamora,
cuyo proyecto de federación fue tergiversado por quienes traicionaron los
postulados de la Revolución Federal.
El Estado Federal Zamorano tendrá la siguiente estructura jurídica:

La Constitución Nacional, soberana por sí sola y norma fundamental de las
constituciones de los estados miembros.
Las normas jurídicas de alcance y competencia federal.
Las constituciones de los estados que integran la federación, limitadas y
enmarcadas por la Constitución Nacional.
La unidad total, independiente y soberana de la nación, residirá en la
síntesis dialéctica de los ámbitos nacional y estatal. Es decir, todo trasciende a la
simple sumatoria de las partes.

Los Poderes del Estado

“El peor enemigo de la libertad, dice Montesquieu, es el poder, ya que es
una experiencia eterna que el hombre que tiene poder tiende a su abuso; más como
el poder es necesario, sólo existe un medio para garntizar la libertad, a saber:
encontrar una disposiciónde cosas en la que el poder detenga el poder, y ello sólo
puede lograrse según su división.”
La división de poderes del Estado se encuentra dentro de un proceso de
racionalización de doble vertiente:
La racionalidad tecnica, la cual provee a loscomponentes y las acciones del
estado, un alto nivel de coordinación y eficacia operacional.
La racionalidad axiológica, es decir, la busqueda consciente de un coherenter
sistema de valores.
El Proyecto Nacional “Simón Bolívar” recoge la doctrina de división de
poderes del concepto bolivariano del Estado y la Sociedad: “...Y entonces habrá un
equilibrio y no habrá el choque que embaraza la marcha del estado, y no habrá esa
complicación que traba, en vez de luigar, la sociedad.”

En efecto, la armoniosa división de los poderes es medio imprescindible
para garantizar la “suprema libertad social”.
La raíz Bolivariana del Proyecto, hace renacer la estructura propuesta por
el Libertador en Angostura (1819) y en Bolivia (1826). De tal Manera que el Estado
Federal Zamorano estará constituido por cinco poderes públicos:
Poder Ejecutivo
Poder Legislativo
Poder Judicial
Poder Electoral
Poder Moral
La definición de las estructuras y atribuciones de cada uno de los poderes,
será producto de las deliberaciones que conducirá, a tono con la Nación, La
Asamblea Nacional Constituyente durante la etapa de transición.

El movimiento Bolivariano Revolucionario 200 propone, para abrir la
discución histórica, algunos elementos que pudieran conformar líneas o marcos
generales definitorios de los poderes Electoral y Moral, extraido del concepto
bolivariano del Estado.

El poder electoral

“El (Poder) Electoral ha recibido facultades que no le estaban señaladas en
otros gobiernos que se estiman entre los más liberales.Estas atribuciones se
acercan en gran manera a las del Sistema Federal. Me ha parecido no sólo
conveniente y útil, sino también fácil, conceder a los representantes inmediatos del
pueblo los privilegios que más pueden desear los ciudadanos de cada
departamento, provincia o cantón. Ningún objeto es más importante a un
ciudadano que la elección de sus legisladores, magistrados, jueces y pastores. Los
Colegios Electorales de cada provincia representan las necesidades y los intereses
de ellas y sirven para quejarse de las infracciones de las leyes, y de los abusos de los
magistrados. Me atrevería a decir con alguna exactitud que esta representación
participará de de los derechos de que gozan los gobiernos particulares de los
Estados Federados. De este modo se ha puesto nuevo peso a la balanza contra el
ejecutivo; y el gobierno ha adquirido más garantías, más popularidad y nuevos
títulos, para que sobresalga entre los más democráticos.”
El Poder Electoral del Estado Federal será el componente político-jurídico
que permita a los ciudadanos ser auténticos depositarios de la soberanía, cuyo
ejercicio estará realmente entonces en manos del pueblo.
El Poder Electoral se extenderá por todo el sistema socio-político de la
Nación, estableciendo los causes para una verdadera distribución policéntrica del
poder, desplazando fuerzas hacia la periferia e incrementando la capacidad de
decisión y autonomía en las comuniadades y en los municipios.
El Poder Electoral será ejercido por los ciudadanos de manera directa a
través de las Asambleas Electorales, en las cuales participarán libremente todos los
venezolanos en edad electoral. (Electores).
La Asmblea Electoral Municipal elegirá a los miembros, del Consejo
Electoral del Municipio., en número proporcional a la población del mismo.
Los Consejos Electorales de cada Municipio se congregarán para
conformar El Consejo Electoral del Estado.
El Consejo Electoral de cada Estado elegirá a sus representantes al Consejo
Federal Electoral, organismo que tendrá competencia a nivel Nacional.
Los ciudadanos que integran los diferentes consejos electorales serán total
y absolutamente independientes de los partidos políticos.
Los Consejos Electorales tendrán toda la responsabilidad inherente a los
procesos elecionarios, tanto a nivel local, como Estatal y nacional.
Al mismo tiempofiscalizarán permanentemente el desempeño de los funcionarios electos por el
pueblo y podrán iniciar, promover y decidir consultas populares directas
(referendum, plesbicitos, etc.) para poder apronar o revocar cargos y/o actos
públicos locales y/o nacionales, según su jurisdicción.
El Poder Electoral permitirá a todos los electores venezolanos escoger los
funcionarios públicos de los poderes Ejecutivo, Legislativo, Judicial y Moral, desde
el ámbito local hasta el nacional. Esta escogencia debe ser uninominal, universal,
directa y secreta.

El poder moral

“...Constituyamos este Areópago para que vele sobre la educación de los
niños, sobre la educación de los niños, sobre la instrucción racional; para que
purifique lo que se ha corrompido de la República; que acuse la ingratitud, el
egoísmo, la frialdad del amor a la patria, el ocio, la negligencia de los ciudadanos;
que juzgue de los delitos de corrupción, de los ejemplos perniciosos; debemos
corregir las costumbres con penas morales, como las leyes castigan los delitos con
penas aflictivas, y no solamente lo que choca contra ellas, sino lo que las burla, no
solamente lo que las ataca, sino lo que las debilita, no solamente lo que viola la
Constitución, sino lo que viola el respeto público...”
“...Meditando sobre el modo efectivo de regenerar el carácter y las
costumbres que la tiranía y la guerra nos han dado, me he sentido la audacia de
inventar un Poder Moral, sacado del fondo de la oscura antigüedad y de aquellas olvidadas leyes que mantuvieron algún tiempo la virtud entre los Griegos y los
Romanos. Bien puede ser tenido como cándido delirio, mas no es imposible, y yo
me lisonjeo que no desdeñareis enteramente un pensamiento que, mejorado por la
experiencia y las luces, puede llegar a ser muy eficaz...”
El Poder Moral, conjuntamente con el electoral, configuran la instancia
Electoral, configuran la instancia constitucional de un “cuarto Poder neutral”,
doctrina enuncida por Benjamín Constant (“j ouviour Neutre”).
Este Poder Neutral en el ESTADO FEDERAL ZAMORANO, proporcionará
adecuados niveles de “racionalidad técnica” a los poderes clásicos, asegurando su
justa y acertada actuación en el movimemnto de la sociedad hacia sus objetivos. De
esta manera, la estructura político-jurídica mantiene su equilibrio interno y le da
estabilidad al Sistema Social.
El Poder Moral tendrá como misión fundamental asegurar el correcto
funcionamiento del Estado de Derecho, donde se impongan la Ley y La Razón
como principios fundamentales en la relación entre los individuos, la sociedad y el
estado.
El Poder Moral funcionará como garantía de derecho y contará para ello
con los mecanismos necersarios para cumplir con sus funciones de fiscalización,
atención ampara , defensa y salvaguarda de los derechos individuales y sociales y
del Patrimonio Público. Los componentes estructurales del Poder Moral serán :

A. La Fiscalía Federal de la República.
B. La Procuraduría Federal de la República.
C. La Contraloría Federal de la República.

Cada uno de estos órganos tendrán sus respectivas instancias regionales
(Estadales y Municipales) las cuales serán autónomas en su organización y
funciones, reguladas estas por las correspondientes constituciones estadales.
Los máximos funcionarios nacionales, estadales y locales de los
organismos componentes del Poder Moral serán electos de manera uninominal,
universal, directa y secreta por los electores venezolanos, según lo establezcan las
respectivas constituciones estadales.

El Fisco Federal, Procurador Federal y el Contralor Federal, constituiran el
Consejo Moral de la Nación, totalmente independientes de los demás órganos del
Porder Público y con la misión constitucional de fiscalizar y posibilitar el adecuado
funcionamiento de los demás poderes.
En cada Estado de la República, funcionará El Consejo Moral Estadal y en
cada Municipio El Consejo Moral Municipal, constituido por el Fiscal, el Contralor
y el Procurador de cada instancia correspondiente.

El sistema de Gobierno. La democracia participativa y protagónica

“La política se ocupa del interrogante clásico de Harls Lasswell: “¿Quién obtiene
que, cuando y como?; El Gobierno se ocupa del interrogante; “¿Quién controla
qué, cuando y como?”

A la política corresponde la definición de metas y propósitos de la
sociedad. Al gobierno corresponde la formulación de pol{iticas, es decir, la toma de
decisiones que afectan la sociedad. Por tanto, el sistema de gobierno debe contar
con los mecanismos, los cauces los organismos ylos procedimientos para permitir a
las mayorías nacionales ejercer control, participar y protagonizar el proceso de
toma de decisiones pol{iticas. Y no solamente a las mayorías, sino de la misma
forma a las minorías, lo cual precisamente constituye un razgo inseparable de la
sociedad democrática.
El modelo de la sociedad original de Venezuela del Siglo XXI, está
concebido con el criterio de un sistema de gobierno con amplitud ilimitada, los
espacios necesario donde los pueblos, la masa popular se despliegue creativa y
eficazmente y obtenga el control del poder para tomar las decisiones que afecten su
vida diaria y su destino histórico.
Se trata entonces de un verdadero sistema democrático, cuyas
instituciones y procedimientos trascienden con creces la minusvalía y el estado de
sobrevivencia al que los gobiernos populistas llevaron la democracia en América
Latina. “Todo el poder para el pueblo” es una consigna perfectamente válida que debe oeientar el poceso democratizador hacia la sociedad proyectada en el
horizante-objetivo.
Desde esta perspectiva, la llamada democracia representativa no ha sido
más que un artificio a través del cual se ha dominado a nuestros pueblos. Ya lo
señalaba el libertador: “Por el engaño sea dominado más por la fuerza.”
El Proyecto Nacional “Simón Bolívar” debe romper las los límites de la
farsa representativa, para avanzar hacia la conquista de nuevos espacios
participativos en una primera fase de su desarrollo.
Pero el objetivo estratégico debe ser la democracia popular
bolivariana como sistema de gobierno. Y más aún como expresión de vida
económico, social y cultural del Modelo de Sociedad Original Robinsoniana.

La democracia popular bolivariana. Protagonismo y autogobierno

Desde el punto de vista de las “Democracias Formales”regidas por
gobiernos populistas, la participación la participación ha sido ideologizada y
utilizada por por los sectores dominantes como señuelo, tras el cual pierden el
rumbo no pocos esfuerzos de intención transformadora.
En efecto, los gobiernos y los partidos populistas predican la participación
con el concepto de “propina”, de forma tal que la condenan a ser fin de sí misma,
con límites tan estrechos y rígidos que impiden a la sociedad civil intervenir en la
toma de decisiones de política (“¿Quién Obtiene qué, cuantdo y como?”). Como
consecuencia de esto los pueblos no pueden tomar parte del diseño y/o selección de
planes y proyectos que jalonan su marcha histórica.
De esta manera, nuestros pueblos han sido condenados a “participar” en
su propia destrucción, en el manejo de su miseria creciente , en el “control” de las
hambrunas y las enfermedades que azotan a casi 300 de latinoamericanos. Han
participado cavando la tumba histórica en la cual, pretenden los sectores
dominantes, enterrar las esperanzas de la América Morena.
La democracia popular bolivariana rompe con este esquema de engaño y
vasallaje, para llevar los límites de la acción hasta el nivel de protagonización de la
toma de decisiones.
El protagonismo, señala Victor Martín, “implica una libertad y una
capacidad más fuerte y autónoma acerca de cambiar, las mismas reglas iniciales”.
Es decir, el pueblo como depositario conconcreto de la soberanía, debe mantener
su fuerza potencial, lista par ser empleada en cualquier momento y en cualquier
segmento del tejido político, para recuperar daños a tiempo, para reforzar algún
desajuste o para producir transformaciones que permitan el avance del cuerpo
social en la dirección estratégica auto impuesta.
Para ello, el sistema político debe instrumentar los canales necesarios,
tanto anivel local, como regional y nacional. Canales por los cuales corra el poder
popular protagónico.
En tal sentido, las comunidades, barrios, pueblos y ciudades deben contar
con los mecanismos y el poder para regirse por un sistema de autogobierno que les
permita decidir acerca de sus asuntos internos por sí mismos, a través de procesos
y estructuras generadas en su propio seno.
Es decir, el pueblo debe contar con canales de información suficientes y
órganos de decisión en el interior de su anatomía, que le permitan seleccionar sus
metas u objetivos, corregir el rumbo hacia ellos cuando estuviese desviado y
finalmente, producir los cambios en su composición interna, a medida que estos
sean requeridos por los procesos históricos.
La Democracia Popular Bolivariana nacerá en las comunidades y su savia
benefactora se extenderá por por todo el cuerpo social de la Nación, para nutrir con
su csabor igualitario, libertario y solidario al Estado federal Zamorano. Y su follaje
abarcará las estructuras del Modelo de Sociedad Robinsoniano.
Será al nuevo tiempo venezolano, bajo el signo del a´rbol de las tres raices.
Y se anuncia con fuerza en el horizonte del siglo XXI venezolano y latinoamericano.

El sistema ideológico EBR

Fin último: modelo de sociedad

“Volando por enrte las próximas edades mi imaginación se fija en los
siglos futuros, y observando desde allá, con admiración y pasmo, la prosperidad, el
esplendor, la vida que ha recibido esta vasta región, me siento arrebatado y me parece que ya lo veo en el corazón del universo, extendiéndose sobre sus dilatadas
cosas, entre esos océanos, que la naturaleza había separado, y que nuestra patria
reune con prolongados y anchurosos canales. Ya la veo sevir de lazo, de centro, de
emporio a la familia humana: ya la veo enviando a todos los recintos de la tierra los
tesoros que abrigan sus montañas de plata y de oro; ya la veo distribuyendo por su
divinas plantas la salud y la vida a los dolientes del antiguo universo; ya la veo
comunicando sus preciosos secretos a los sabios que ignoran cuan superior es la
suma de las luces, a la suma de las riquzas, que le ha prodigado la naturaleza. Ya la
veo entada sobre el Trono de la Libertad empuñando el cetro de la justicia;
coronada por la gloria, mostrar al mundo antiguo la majestad del mundo
moderno.”

En el pensamiento bolivariano ocupa lugar relevante una visión teleológica
(es decir de largo alcance), cuyo enfoque trasciende el tiempo y se ubica en el fin
último de conquistar un modelo de sociedad distinto a la entonces existente.
Bolívar habla de las “próximas edades”, “los siglos futuros”. Juega con el
tiempo y colioca en el otro polo de su visión el “Antiguo Universo”, al “Mundo
Antiguo”.
He aquí el primer vestigio de un Proyecto Nacional Venezolano. Bolívar
parte del enfoque de la realidad que lecircunda (“El Mundo Antiguo”) y dibuja en
un horizonte lejano la imagen de la situación futura o sociedad anhelada:
“Prosperidad”, “Esplendor”, “Emporio de la familia humana”, una sociedad donde
impere “la Libertad, la Gloria, la Majestad”.

Esta visión se transforma en elemento filosófico común, también presente
en el pensamiento de Rdríguez, en torno al cual se va conformando el sistema
ideológico Robinsoniano. El maestro bosqueja en “Sociedades Americanas” (1842)
la terrible realidad imperante: “Figurémosno viendo desde una altura, la sociedad
en que vivimos: no sabremos por donde empezar a observar, el tiempo se nos irá en
escoger, entre caracteres sobresalientes, los que sobresalen más, y, todos
sobresalen a un tiempo, porque...una desconfianza general afecta todas las clases –
unas a otras se temen, sin poder determinar la causa, y no es otra que el egoismo,
. propio de la ignorancia en que yacen millones de hombres, por la falsa idea que
tienen de la sociedad, los pocos que la suerte un ha puesto a gobernar.”

Al igual que Bolívar, Rodriguez lanza a los hombres de su tiempo, la idea
clara de un Proyecto Nacional, a trvés del cual las sociedades deberían llegar a
estadios superiores de vida: “el mérito de los proyectos está en la previsión = donde
no ai previsión no ai mérito”
La compatibilidad de su proyecto con la idea bolivariana es presisada por
el mismo cuando cuando señala con meridiana claridad política transformadora:
“Napoleón quería gobernar el genero humano, Bolívar quería que se gobernara por
si, y yo quiero que aprendan a goberbnarse”

En la sociedad futura, el maestro construye junto al concepto bolivariano,
la idea pol{itica del auto gobierno, colocando al aprendizaje como vehículo para
lograrlo, a través de su proyecto de Educación Popular: “no nos alucinemos: sin
educación popular no habrá verdadera sociedad.”
Y con su visión de constructor, Rodríguez mezcla a grandes rasgos las
sociedades americanas y su razón de ser: “Los hombres no están en sociedades
para decirse que tienen necesidades – ni para aconsejarse que busquen como
remediarlas – ni para exhortarse a tener paciencia : sino para consultarse sobre los
medios de satisfacer sus deseos, porque no satisfacerlos es perecer...”

Va mucho más allá, sin embargo, la proyección de su pensamiento, al
asignar un carácter profundamente humanista al fin último de la sociedad: “Las
sociedades tienen un modo de existir, muy diferente del que han tenido y del que se
pretende que tengan. Los hombres de estos últimos tiempos... no quieren tener
amos ni tutores, quieren ser dueños de sus personas, de sus bienes y de su
voluntad.”
La misma figuración teleológica del Bolívar, cuando prece..? a “la región
sentada sobre el trono de la libertad, empuñando el cetro de la justicia...”

Ambos pensadores trascienden con creces el enfoque mucho más reciente,
según el cual debe buscar metas “desarrollistas”, sujetas a simples mediciones
econométricas.

Bolívar y Rodríguez fijan la utopía realizable en el ámbito de la razón
humana, de la realización de las fuerzas creadoras del hombre y su cultura: “...se
nos verá de acuerdo cultivar las virtudes y los talentos que conducen a la gloria;
entonces seguiremos la majestuosa hacia las grandes prosperidades a que está
destinada la América Meridional; entonces las ciencias y las artes que nacieron en
el oriente y han ilustrado la Europa volarán a Colombia libre, que las convidará con
asilo.”

“Los hombres se junta y se entreayudan; pero...entreayudarse para
adquirir cosas, no es el fin social. Entre ayudarse para proporcionarse medios de
adquirir cosas, no es fin social tampoco. Proyectos de riquezas, de preponderancia,
de sabiduría, de engrandecimiento, cualquiera los forma y los propone: pero no son
proyectos sociales.

¡Ilustración, Civilización!”

En el pensamiento el General del Pueblo Soberano, Ezequiel Zamora,
confluye el elemento donde se proyecta el fin último del sistema Ideológico
Bolivariano, Robinsoniano y Zamorano.
En mayo de 1859, Zamora trata la situación objetivo del esfuerzo
revolucionario: “Levantaréis el Gobierno Federal que asegure para siempre la
libertad, igualdad, fraternidad, dogma de la república genuina, que proclamaron
los patriarcas de vuestra independencia. (...) Y veréis abierta la nueva era de la
Federación Colombiana; que fueron los últimos votos de nuestro libertador el Gran
Bolívar.”

A pesar del ritmo fulgurante de la guerra y las innumerables tareas y
actividades que debería cumplir como jefe militar, Zamora no pierde el enfoque
estratégico y político del objetivo estratégico de transformar radicalmente la
sociedad. En junio de 1859, desde Barinas, señala: “...han abierto la era del

gobierno propio de este pueblo de ¿?? que depende de sí mismo en la dirección y
manejo de sus propios intereses, han merecido bien la patria.”
Y junto a Bolívar y Rodríguez, invoca al tiempo como factor determinante
en el movimiento Libertador de los Pueblos: “...Pero el tiempo que mira lo pasado,
mira lo futuro y por su mano pasa lo presente, los confundirá en el abismo de la
eternidad, y solo quedará en la memoria la compasión de los que fueron en el
movimiento destinado por dios a la regeneración y progreso de mi pueblo.”
La trilogía de pensamientos se hace evidente, conforma un todo coherente,
un componente doctrinario, perfectamente definido y homogéneo, que señala el
sentido último del sistema ideológico EBR: Alcanzar un nuevo modelo de sociedad.
(Participativa, Protagónica y Solidaria).
¿??? es una sólida convicción acerca del proceso revolucionario como paso
necesario para lograr las transformaciones de la vieja sociedad.
La historiografía tradicional ha sido dominada por la tendencia
reaccionaria de señalar a Bolívar como un hombre pragmático antes que pensador
y actor revolucionario.
John Lyhch lo ubica, por ejemplo, “dentro del reformismo”: “Su propia
política no fue revolucionaria. La abolición de la esclavitud y la distribución de la
tierra fueron medidas reformistas que habrían modificado, pero no transformado
las estructuras existentes.”
Contra esta corriente signada por el anacronismo (sustracción de la acción
de su contexto histórico) el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 acude
directamente a las piezas fundamentales del engranaje ideológico de Simón
Bolívar.
En 1811, el joven Coronel señala: “Trescientos años de calma no
bastan...Pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad americana.
Vacilar es perderse.”

La teoría política dos acciones condicionante de todo proceso
revolucionario: El movimiento y el cambio de estructuras.
La disposición a romper definitivamente con tres siglos de dominación y
colocar la primera piedra para la construcción del primer edificio lleva ya una carga
significativa de movimiento y acción hacia el logro de profundas transformaciones
estructurales.
A partir de allí, se irá radicalizando, consciente del proceso desatado e
inmanente: “Es una estupidez maligna atribuir a los hombres públicos las
vicisitudes que el orden de las cosas produce en los estados, no estando en la esfera
de las facultades de un General o Magistrado contener en un momento de
turbulencia, de choque, y de divergencias de opiniones el torrente de las pasiones
humanas, que agitadas por el movimiento de las revoluciones se aumentan en
razón de la fuerza que las resiste,”
Y su filosofía se impregna con las enseñanzas de su maestro para
encuadrar el empeño revolucionario en la dicotomía existencial Robinsoniana,
“Inventamos o erramos”, como fórmula para dominar “La que vais a surcar con una
frágil marea, cuyo piloto es tan inexperto.”
Para proponer seguidamente líneas estratégicas orientadas hacia la
metamorfosis estructural, tanto en el ámbito jurídico y político como en el
económico y social: “ Se han establecido las garantías mas perfectas: La libertad
civil es la verdadera libertad: las demás son nominales, o de poca influencia con
respecto a a los ciudadanos. Se ha garantizado la seguridad personal, que es el fin
de la sociedad, y de la cual emanan los demás. En cuanto a la propiedad, ella
depende del Código Civil que vuestra sabiduría debiera componer luego, para la
dicha de vuestros ciudadanos. He conservado intacta la ley de las leyes – la
igualdad -, sin ella perecen todas las garantías, todos los derechos. A ella debemos
hacer los sacrificios. A sus pies he puesta cubierta de humillación, a la infame
esclavitud.”

En el modelo de pensamiento de Bolívar encaja el componente
Robinsoniano del sistema ideológico de las tres raíces. En 1830 desde Arequipa, el
maestro viene en defensa de su alumno, incrustado su pensamiento con el mismo
perfil revolucionario: “La América Española pedía dos revoluciones a un tiempo, la
republica(na) y la económica: las dificultades que representaba la primera eran
grandes, el General Bolívar las ha vencido, ha enseñado o excitado a otros a
vencerlas; Los abstáculos que las preocupaciones en la segunda son enormes, el
General Bolívar emprende removerlos, y algunos sujetos, a nombre de los pueblos
les hace resistencia en lugar de ayudarlo...”
No hay otra vía, sostiene el maestro, para construir Repúblicas y
Sociedades, que llevar adelante un amplio y avanzado proceso revolucionario.
Entendió la revolución en el sentido lato del término y la dejó pendiente en su
utopía concreta: “Una revolución política pide una revolución económica...Si los
americanos quieren que la revolución política, que el peso delas cosas han hecho y
que las circunstancias han protegido, les traiga bienes, hagan una revolución
económica y empiécenla por los campos...”
lleva en su mente, además la idea del arquitecto social en 1850, cuando ya
Ezequiel Zamora andaba por los llanos de Venezuela invocando la revolución
bolivariana traicionada, el viejo Simón escribía en locatunga: “Empiécese el edificio
¿??? Por los cimientos, no por el techo...como aconsejan los más: los niños son las
piedras.”
En efecto, ya en 1846, Ezequiel Zamora era el líder de la insurrección
campesina contra Carlos Soublette, perfilándose como un auténtico revolucionario:
“...como sabemos que ustedes están defendiendo la misma causa que nosotros,
tienen un denodado patriotismo y deseo de sacar a la patria de la salvaje y brutal
dominación en que la tienen los godos oligarcas, sostenidos por el gobierno ¿??? Y
ladrón de soublette...Allí diremos con orguyo y Bizarría: Viva la libertad, viva el
pueblo soberano, elección popular horror a la oligarquía, tierra y (de) hombres
libres.”

Simón Rodríguez invoca la revolución económica como una necesidad
para coronar la revolución política como una necesidad para coronar la revolución
política dirigida por Simón Bolívar. La primera no llegó ni siquiera a iniciarse. Los
logros de la segunda fueron prontamente anulados por la acción de los gobiernos

... oligárquicos. Ezequiel Zamora, al frente de la masa campesina continúa el proceso
revolucionario. Sus ideas engranan de manera exacta en el sistema ideológico EBR,
alimentados con ingredientes sociales al Árbol de las Tres Raíces: “Compañeros de
Armas: Habéis provocado con vuestra abnegación y sublime egoísmo que solo el
pueblo quiere su bien y es dueño de su suerte, y que de hoy más Venezuela no será
patrimonio de ninguna familia ni persona, siendo la mayor recompensa de las
victorias alcanzadas contra el centralismo, el establecimiento del Gobierno Federal
que da todos los bienes que emanan de la magnífica institución, aunque la patria
llena de magnificencia prenda a los buenos y leales servidores. Así hagamos el
postrero esfuerzo que pueda necesitar de nosotros para dejar cumplida la gran
misión que nos ha confiado, y veréis abierta la nueva era de la Federación
Colombiana, que fueron los últimos votos de nuestro Libertador el Gran Bolívar.”